En Yoga NAUÉ, valoramos lo simple y natural, pero sabemos que la tecnología bien usada puede mejorar tu experiencia. Por eso, hemos creado nuestra nueva app para personalizar y optimizar tu práctica.
La base de toda práctica. Equilibra cuerpo y mente a través de posturas sostenidas y respiración consciente mediante suavidad, firmeza y la atención a la unión del cuerpo y la respiración.
Un estilo enérgico y desafiante que combina fuerza, estabilidad, resistencia y demanda una gran atención mental. Ideal para quienes buscan una practica intensa en en todos los sentidos, sin perder la conexión interior ni perder el foco. Nuestra practica mas demandada, combinada con transiciones y posturas del Rocket yoga la convierten en un reto a cada sesión.
Estilo de yoga que combina la firmeza y profundidad del Hatha con la fluidez y el ritmo del Vinyasa. Su práctica equilibra estabilidad, movilidad y respiración consciente, permitiendo una experiencia adaptable tanto a principiantes como a practicantes habituales. Es un enfoque versátil que une calma, energía y presencia en cada postura y transición.
Inspirado en Ashtanga, acelera tu energía con secuencias dinámicas, transiciones creativas. Libertad, reto, ritmo y diversión en cada sesión.
Perfecto para principiantes o quienes desean retomar la práctica. Aprenderás las bases de la respiración y el movimiento fluido de forma segura y progresiva.
Una experiencia holística que combina posturas, respiración, meditación y relajación. Cuerpo, mente y espíritu en armonía.
Posturas pasivas y profundas que trabajan el tejido conectivo y calman el sistema nervioso. Ideal para liberar tensiones y restaurar la energía.
Aprende a invertir la perspectiva. Trabajamos fuerza, alineación y confianza para explorar posturas como la parada de cabeza o de manos con seguridad.
El propósito de estas sesiones es no es forzar, sino apaciguar el sistema nervioso, liberar tensión y disminuir estrés y ansiedad, creando el espacio necesario para una recuperación física y mental más profunda y sostenida.
SOBRE LA PRÁCTICA
El Hatha yoga es considerado la raíz de muchos de los estilos de yoga modernos. Su práctica se centra en la quietud, en sostener las posturas de yoga con respiración consciente y en desarrollar un enfoque interior profundo. Antes que la fluidez o el dinamismo, el Hatha yoga propone pausar, observar y sentir. Es un estilo ideal para quienes buscan una práctica de yoga que mejore la estabilidad, la calma mental y la conexión cuerpo-mente.
La palabra Hatha se descompone tradicionalmente en dos principios complementarios:
Estas energías no se entienden como traducciones literales de “sol” y “luna”, sino como cualidades internas presentes en todos los seres vivos. Su equilibrio refleja la misma lógica que el yin-yang: dos fuerzas opuestas que cooperan para crear armonía.
De la energía lunar —más receptiva, suave y contemplativa— nace también una de las ramas modernas del yoga: el Yin Yoga, un estilo que profundiza en la quietud, la observación y la entrega al propio cuerpo, muy alineado con los principios de tha.
El Hatha yoga es especialmente valioso para quienes buscan calmar el sistema nervioso, reducir estrés y ansiedad y crear estabilidad interna. No se trata de esforzarse más, sino de permitir que el cuerpo encuentre un espacio seguro y consciente para recuperarse. A través de la respiración lenta y profunda, el Hatha favorece:
Por ello es una práctica recomendada tanto para principiantes como para quienes desean profundizar en su práctica de yoga sin necesidad de secuencias rápidas o exigentes.
En la vida cotidiana, el Hatha yoga funciona como una sadhana accesible: una práctica constante que cultiva presencia, estabilidad, fuerza suave y equilibrio energético. Cada sesión ofrece un entrenamiento de consciencia más que de esfuerzo, y con el tiempo transforma la relación con el cuerpo, la mente y la respiración.
El Hatha yoga invita a detenerse. Su ritmo pausado permite que cada postura sea un lugar de exploración. Aquí el objetivo no es la exigencia física, sino la capacidad de sentir lo que ocurre dentro de la postura:
Esta observación continua desarrolla drishti, el punto de enfoque. No solo es una mirada externa: es una actitud de presencia plena. En cada postura, el practicante entrena la atención, la escucha interna y la capacidad de reconocer emociones, tensiones y patrones.
El Hatha yoga es especialmente valioso para quienes buscan calmar el sistema nervioso, reducir estrés y ansiedad y crear estabilidad interna. No se trata de esforzarse más, sino de permitir que el cuerpo encuentre un espacio seguro y consciente para recuperarse. A través de la respiración lenta y profunda, el Hatha favorece:
Por ello es una práctica recomendada tanto para principiantes como para quienes desean profundizar en su práctica de yoga sin necesidad de secuencias rápidas o exigentes.
En la vida cotidiana, el Hatha yoga funciona como una sadhana accesible: una práctica constante que cultiva presencia, estabilidad, fuerza suave y equilibrio energético. Cada sesión ofrece un entrenamiento de consciencia más que de esfuerzo, y con el tiempo transforma la relación con el cuerpo, la mente y la respiración.