En Yoga NAUÉ, valoramos lo simple y natural, pero sabemos que la tecnología bien usada puede mejorar tu experiencia. Por eso, hemos creado nuestra nueva app para personalizar y optimizar tu práctica.
La base de toda práctica. Equilibra cuerpo y mente a través de posturas sostenidas y respiración consciente mediante suavidad, firmeza y la atención a la unión del cuerpo y la respiración.
Un estilo enérgico y desafiante que combina fuerza, estabilidad, resistencia y demanda una gran atención mental. Ideal para quienes buscan una practica intensa en en todos los sentidos, sin perder la conexión interior ni perder el foco. Nuestra practica mas demandada, combinada con transiciones y posturas del Rocket yoga la convierten en un reto a cada sesión.
Estilo de yoga que combina la firmeza y profundidad del Hatha con la fluidez y el ritmo del Vinyasa. Su práctica equilibra estabilidad, movilidad y respiración consciente, permitiendo una experiencia adaptable tanto a principiantes como a practicantes habituales. Es un enfoque versátil que une calma, energía y presencia en cada postura y transición.
Inspirado en Ashtanga, acelera tu energía con secuencias dinámicas, transiciones creativas. Libertad, reto, ritmo y diversión en cada sesión.
Perfecto para principiantes o quienes desean retomar la práctica. Aprenderás las bases de la respiración y el movimiento fluido de forma segura y progresiva.
Una experiencia holística que combina posturas, respiración, meditación y relajación. Cuerpo, mente y espíritu en armonía.
Posturas pasivas y profundas que trabajan el tejido conectivo y calman el sistema nervioso. Ideal para liberar tensiones y restaurar la energía.
Aprende a invertir la perspectiva. Trabajamos fuerza, alineación y confianza para explorar posturas como la parada de cabeza o de manos con seguridad.
El propósito de estas sesiones es no es forzar, sino apaciguar el sistema nervioso, liberar tensión y disminuir estrés y ansiedad, creando el espacio necesario para una recuperación física y mental más profunda y sostenida.
SOBRE LA PRÁCTICA
Rocket Yoga es un estilo moderno de yoga que surge en Estados Unidos, en San Francisco, a finales de los años 80. Fue creado por Larry Schultz, alumno directo de Pattabhi Jois, con la intención de conservar la esencia del Ashtanga Vinyasa Yoga —respiración, movimiento y estructura— pero liberando la práctica de la rigidez de las series tradicionales. Desde su origen, Rocket Yoga se plantea como una práctica dinámica, accesible y adaptable, alineada con los ritmos de vida contemporáneos.
La práctica mantiene un carácter físico activo y fluido, pero introduce una mayor libertad en la organización de las secuencias. Aunque existen estructuras reconocibles, conocidas como Rocket I, Rocket II y Rocket III, estas no se entienden como series cerradas e inamovibles. Funcionan más bien como marcos de referencia que permiten al profesor mezclar, adaptar y reorganizar posturas según la intención de la clase, el nivel del grupo y el momento del proceso de cada practicante.
Rocket Yoga conserva muchas de las asanas del Ashtanga: trabajo de pie, equilibrios de brazos, inversiones, flexiones, torsiones y aperturas. La diferencia no está tanto en las posturas en sí, sino en cómo se enlazan. Las asanas se combinan de forma creativa, permitiendo incluir variaciones y posturas avanzadas sin que la práctica pierda accesibilidad. Esto hace posible que alumnos con distintos niveles compartan una misma sesión, cada uno desde su propia experiencia.
Se caracteriza por un ritmo vivo, transiciones continuas y una profunda conexión entre respiración y movimiento. La atención no se centra únicamente en la postura final, sino en el recorrido que conduce hasta ella. Este enfoque favorece el desarrollo de fuerza, movilidad, coordinación y presencia, manteniendo una actitud abierta y flexible tanto en el cuerpo como en la mente.
Rocket Yoga es, en esencia, una práctica que combina estructura y libertad, tradición y evolución, ofreciendo un espacio donde el movimiento consciente se convierte en una herramienta de exploración física y mental.
En mis clases de Power Yoga, muchas de las transiciones y enlaces que utilizamos beben directamente del Rocket. No trabajamos con series cerradas ni con una estructura rígida: tomamos lo que tiene sentido de cada secuencia, según la energía del día y la intención de la sesión, para que la práctica sea retadora, fluida y, sobre todo, viva.
Diferencia entre Power yoga y Rocket yoga
Rocket Yoga parte directamente del Ashtanga Vinyasa Yoga. Mantiene una estructura reconocible, secuencias heredadas (Rocket I, II y III), transiciones específicas y un lenguaje corporal muy definido. Aunque es flexible y permite adaptar y mezclar partes de las series, sigue teniendo una base técnica y un “mapa” bastante claro. Es más estructurado, aunque no rígido.
Power Yoga no responde a una serie ni a una estructura concreta. Es un paraguas amplio y contemporáneo que toma elementos de distintos estilos (Ashtanga, Rocket, Vinyasa, Hatha…) y los adapta libremente según la intención del profesor. El foco está más en la experiencia, la actitud interna y el proceso que en seguir una secuencia reconocible.